En el Reiki todo se mueve a través de energía y todos nosotros somos energía. Su técnica se fundamenta en la existencia de un emisor que mediante el canal de las manos, transmite energía vital a un receptor con algún tipo de dolencia, malestar o enfermedad. Debido a que solo se necesita energía universal, el Reiki es también efectivo para animales y plantas.

Dentro de los fundamentos de sanación del Reiki, encontramos que los Chakras forman parte del equilibrio y armonía de nuestro ser. Se dividen en 7 y se sitúan desde la cabeza, pasando por el rostro, garganta, pecho, diafragma y abdomen, hasta el área genital.

Los Chakras forman parte del equilibrio y armonía de nuestro ser.

Para el Reiki, si uno o varios chakras están funcionando mal, están bloqueados o no tienen una sincronización, el cuerpo se resentirá dando lugar a enfermedades, dolencias y trastornos que poco a poco irán debilitando y absorbiendo energía, por lo que es necesario dirigir correctamente la energía vital y desbloquear los chakras para potenciar el proceso de recuperación.

Trabajar con la salud mental, es decir, con la central de control de nuestro cuerpo, es indispensable para que las demás áreas estén equilibradas y saludables. Algunas de las frases aplicadas dentro del Reiki que se relacionan a los fundamentos de la curación son: “Busca paz para tu mente y obtendrás salud para tu cuerpo”. O la más popular: Solo por hoy, no te enfades, no te preocupes, da gracias, trabaja honestamente, sé amable.

El enojo y la ira, solo atraerán energía negativa que puede acumularse en el interior, permitiendo la creación de problemas de salud. Las emociones destructivas nos llevan al daño propio y a la violencia contra los demás. Herir a las personas que nos rodean no es el camino correcto para la sanación. El Reiki nos ayudará a respirar con calma, a tranquilizarnos y convertir nuestra ira en comprensión, acción inteligente y madurez.

La preocupación no es la solución a nuestros problemas, sino la ocupación. No decimos que este estado de desasosiego sea incorrecto y que no deba aparecer en ninguna situación, pero debemos recordar que donde está nuestro pensamiento está nuestra energía, y donde está la energía, está nuestra vida. Pensar en fracasos, problemas, cosas superficiales o ideas creadas, nos llenará la cabeza de elementos que no necesitamos.

Ser agradecidos con lo que tenemos nos convertirá en mejores seres humanos, que es lo que el Reiki quiere lograr en cada uno de nosotros. La humildad y la generosidad nos abrirá aquellas puertas que el egoísmo o soberbia no nos permitía.

Trabajar honestamente y ganar el sustento diario con base al profesionalismo y la calidad humana es parte de todo aquel que realice Reiki. Es mejor ser justos entre lo que ofrecemos y pedimos a cambio.

Ser amables con los demás aunque estos no siempre lo sean con nosotros es una cualidad que muy pocos poseen. El Reiki ayuda a generar esa tranquilidad, esa paz y esa armonía interior que evitará que perdamos la compostura a la primera provocación. La violencia genera violencia y el mundo ya no necesita alimentarse de ello.

Lograr resultados con el Reiki no es difícil, pero muchas veces, los humanos complicamos más aún las situaciones difíciles dando falsas soluciones, ignorando consejos, dando prioridad a cosas sin importancia y buscando nuestro propio beneficio dejando atrás los valores y la esencia humana.

El Reiki es enamorarse de la vida y de uno mismo, y para comenzar, solo necesitamos desear un cambio en nuestras vidas y dejar que la energía vital nos sorprenda.