Historia y Origen del Reiki

por | Dic 6, 2017

La historia sobre los orígenes del Reiki se remonta a inicios de 1920 en Japón. Fue Mikao Usui quien después de intensas prácticas espirituales, creó las bases de lo que hoy conocemos como Reiki.

En sus viajes ofreció sus enseñanzas a más de 2,000 estudiantes, convirtiendo en maestros a algunos de ellos, entre los que se destacó Chūjirō Hayashi (Hayashi sensei), un médico naval japonés nacido en 1880 que abrió su clínica de Reiki en Tokio con el objetivo de aplicar a otras personas las enseñanzas de las prácticas curativas de Mikao Usui.

Tras observar la excelente labor de Mikao Usui, el gobierno de Japón le otorgó el premio Kun San To Award por su honorable y ejemplar acción de ayudar a otros.

El Reiki ha ayudado a mucha gente a curar sus enfermedades y mejorar su salud mental.

Chūjirō Hayashi fue muy importante en la difusión del Reiki por todo su país, pues en su clínica mantuvo registros de todos los pacientes y sus enfermedades para tratar cada caso con dedicación y especializar los movimientos de sus manos. Con estos registros, creó el Reiki Ryoho Shinshin (Guías para el Método de Reiki) que ayudó a perfeccionar las técnicas y a renovar el modelo de enseñanza para los alumnos.

Después de la desaparición de su clínica durante las épocas de guerra, muchos dudaron sobre la continuidad del Reiki, pero sus estudiantes maestros como Chiyoko Yamaguchi Sensei aún seguían practicándolo. Otro de sus estudiantes de nacionalidad japonesa-americana, Hawayo Takata, tuvo gran inquietud por llevar la técnica a América tras curarse de varias enfermedades. La historia de Takata es muy interesante.

Ella había desarrollado un dolor abdominal intenso y problemas pulmonares que repercutieron en un colapso nervioso. Después de ir al hospital y ser diagnosticada con tumores, cálculos biliares, apendicitis y asma, la programaron para una operación, pero ella ya había escuchado sobre Hayashi sensei y decidió ir a su clínica.

Sin conocer sobre Reiki, se sometió a una sesión. Al concluir esta, se dio cuenta de que su condición de salud no era un juego: los maestros de Reiki encontraron los mismos problemas que le diagnosticaron en el hospital. Tras varias sesiones mejoró progresivamente de todos sus malestares, y tras cuatro meses de tratamiento Reiki, quedó completamente curada. Esto le despertó la curiosidad por aprender el método y ayudar a otra gente.

Para 1937, el Reiki había llegado a Hawai y posteriormente al resto de los Estados Unidos. Hawayo Takata se dedicó 40 años a la práctica y la enseñanza del Reiki, pero no se detuvo aquí. Después de este tiempo se dedicó a entrenar personas para que se convirtieran en maestros de Reiki; esto es, capacitar para que puedan llegar al nivel de enseñar a otros.

Se convirtió en una poderosa sanadora que ayudó a mucha gente a curar sus enfermedades y mejorar su salud mental. Su fama también se debió a que su manera de practicar y enseñar Reiki era muy particular y ligeramente distinto al que Usui sensei y Hayashi sensei enseñaban al inicio.

Después de la muerte de Takata en 1980, 22 individuos que alcanzaron el grado de maestro gracias a ella, difundieron sus enseñanzas y sorprendieron a mucha nueva gente que sanaba sus enfermedades, malestares y dolencias con el uso de la energía vital.

El Reiki que conocemos hoy es igual de efectivo que el ejecutado en sus orígenes, pero su práctica, enseñanza y aprendizaje son mucho más claros y sencillos, de manera que su adaptación ya permite que cualquiera pueda acudir a él. Por ejemplo, la simplificación del sistema incluyó nuevas posiciones de las manos y espalda que antes no se consideraban.

Esta historia aún no tiene final. Ahora podemos encontrar el Reiki en casi todo el mundo y millones de personas han podido cambiar su vida.